Salem Express – La verdad a flote

Salem Express – La verdad a flote

El Salem Express es una parte de la historia de los barcos hundidos en Egipto que viví muy de cerca casi por casualidad, pero que me marcó a mi y a muchas personas más por la inmensidad de la tragedia de personas que, tras realizar su peregrinaje a La Meca, volvían a sus casas.

Me encontraba en unas vacaciones programadas para bucear 3 semanas a bordo de un crucero que salía desde Hurghada con dirección al sur. Un mes antes, escuchaba la noticia en los canales de televisión, como muchas otras, sin pensar que me encontraría buceando unas semanas más tarde y podría filmar lo que sería uno de los barcos que muchos buceadores querrían visitar en sus viajes de buceo al Mar Rojo. Un punto de buceo en el cual los buceadores pueden observar un desastre reciente pero que también está en la mente de todos los capitanes que surcan el Mar Rojo.

Contraluz del Salem Express en el Mar Rojo
Aparejos del Salem Express en el Mar Rojo

Una vez aterrizados en Hurghada, y ubicados en el Hotel Sheraton, de cual a día de hoy solo queda el resto del edificio, nos reunimos con el guía y el capitán para decidir la ruta del viaje. Mientras nos explicaban la posible ruta, salió en la conversación el Salem Express y nos explicaban cómo vivieron la tragedia. Un relato interesante que enriquecieron con imágenes que habían grabado, según recuerdo, unos holandeses justo unos días después. Eran las imágenes de la recuperación de los cadáveres en las que se veían a los buceadores sacándolos y subiéndolos a superficie de dos en dos.

Toda aquella información despertó mi curiosidad, y por qué no decirlo, también hizo aflorar en mi un poco de morbo. El segundo día de buceo nos dirigimos al Salem Express, y de una forma inconsciente la mente se iba preparando para un buceo del que solo sabíamos por televisión y por las imágenes que nos habían mostrado durante la conversación. Preparé la cámara y los focos, que por cierto no eran como las GoPro de ahora, resultando bastante más aparatosas, con menos duración y una calidad que a día de hoy nadie daría un euro. Pero tomaba notas de todo y con aquella Sony Hi-8 me dispuse a grabar parte de una historia de la que se hablaría durante muchos años.

El capitán nos había advertido que teóricamente no se podía bucear y justo acabar de decirlo teníamos un avión militar dando vueltas a nuestro barco y comunicándose por radio con el capitán para indicarle que nos alejáramos y que estaba prohibido el buceo en aquel punto. De todo esto no nos enteramos hasta casi el final del viaje.

Cubierta del Salem Express
Hélice del Salem Express en el Mar Rojo

Preparados, nos lanzamos al agua para hacer nuestra primera inmersión en el Salem Express, una inmersión de descubrimiento y exploración que me recordaba a las películas de Cousteau que había visto. Durante la primera inmersión nos hipnotizó absolutamente encontrar decenas de maletas, juguetes de niños, teteras, aspiradoras, relojes y hasta pasaportes, que con toda buena intención subimos hasta superficie. Sin embargo, los tripulantes los volvieron a lanzar al aguan asegurando que ese era su lugar. Al salir, los trajes de buceo despedían un olor un tanto fuerte que se debía a la impregnación de la descomposición de los cadáveres que todavía estaban dentro. Un olor que no podré olvidar jamás.

A la hora de comer, los comentarios entre todos los buceadores versaban sobre lo que habíamos visto, era algo único y que dejó perplejos a muchos de ellos. Se habló de hacer una segunda inmersión para explorar un poco más, pero algunos de ellos decidieron no repetir porque no se sentían nada cómodos. La segunda inmersión quedó integrada por solo 4 personas y fue entonces cuando descubrí, anonadado, que todavía había cadáveres atrapados dentro. El acceso era muy complicado y solo los podía filmar a través de los ojos de buey del barco. Desmonté parte de los focos para poder introducir la cámara y poder tomar algunas imágenes.

Todas estas imágenes y los buceos que hice en el año 1992 me causaron un gran impacto por lo que, aunque se emitió un programa por televisión ese mismo año, decidí guardar las imágenes en mis archivos. Hace unos años propuse, a través de un contacto de la oficina de turismo de Egipto, volver a editar las imágenes para ofrecérselas como parte de su historia, pero el proyecto al final no se llevó a cabo. En el año 2017, mi amigo egipcio Wael Ali me animó a reeditarlas y durante el viaje de buceo de la Ruta Sur, creé el vídeo Salem Express filmed in 1992 en el que muestro la grabación que hice en ese año.

Durante ese viaje de buceo, no sólo grabé imágenes del Salem Express, sino que también tome mis notas y de las cuales reflejo íntegramente a continuación:

¿Qué sucedió a las 11:30 PM del sábado 14 de Diciembre de 1991?

Salem Express: La verdad a flote

El capitán del Salem Express transmitió un S.O.S que fue captado en Safaga y Hurgada, unas pequeñas poblaciones pesqueras del Mar Rojo. La primera, situado a tan solo 12Km del lugar del siniestro.

El S.O.S fue captado por la marina americana, destinada en Hurgada, la cual se puso en contacto con la marina egipcia y esta tomó la responsabilidad del rescate, rechazando la ayuda americana.

¿Cómo fue el accidente?

Según testimonios de submarinistas, capitanes de barco, patrones de embarcaciones y rescatadores, el barco tomó un camino equivocado en el laberinto de arrecifes del Mar Rojo; según unos por un pique entre capitanes de Ferrys. Hay que decir, que las condiciones climatológicas eran desfavorables, pero es frecuente en estos lares. El capitán del Salem llevaba 20 años realizando esta línea.

Maletas del Salem Express en el Mar Rojo

Durante el buceo, observé que el barco presentaba una fisura en proa de unos 3 metros y se hallaba completamente escorado a estribor a 30 metros de profundidad. La proa presentaba un buen golpe. Por lo que se podía deducir que el barco no colisionó de frente contra el arrecife, si no que al golpearlo lo peraltó y debido a la velocidad que llevaba (presuntamente entre 35 y 40 nudos) hubo un desplazamiento de carga (5 coches) y entrada de agua por la proa. Anduvo así 20 metros más mientras se escoraba. La vía de agua que había provocado la colisión de la proa, hizo que el barco se hundiera en las profundidades en unos 10-15 minutos.

Sandalias del hundimiento del Salem Express en el Mar Rojo

El barco tenía una envergadura de unos 60m. de eslora y 20m. de manga y, según testimonios, se hallaban entre 900-1.000 personas, 300 de ellas en cubierta, desconcertadas, y muchas de ellas durmiendo mientras el barco se hundía.

¿Cómo fue el rescate?

Sencillamente no hubo. La marina egipcia no acudió al lugar del siniestro hasta la madrugada del lunes a las 2h de la mañana. Siendo de noche y en el estado en que se encontraba la mar, decidieron volver al puesto de Safaga, donde 24-30h. después llegaban a nado los pocos supervivientes del naufragio calculados entre 60 o 70 personas.

Sandalias en el Salem Express

Un egipcio captó el S.O.S en un centro de buceo de Hurgada y envió al Salem Express, tan pronto como le fue posible, un grupo de 10-15 submarinistas extranjeros voluntarios de varios centros de buceo. Se dirigieron al lugar del siniestro, llegando al Salem Express el lunes a primera hora. Allí se encontraron con el tétrico panorama de ser prácticamente los primeros en llegar, aparte de una zodiac con tres personas de la marina egipcia, que ni siquiera iban equipados.

Los buceadores amateurs rescataron unos 120 cadáveres en condiciones de extrema peligrosidad, debido a la cantidad de enseres flotando, cables debajo del agua, etc. Se vieron obligados a romper ventanas y compartimentos para poder acceder al rescate de los cuerpos.

Pudimos asistir al pase de una cinta de vídeo, en la que pudimos contemplar la dificultad del rescate, así como de la extracción de cuerpos sin vida a la superficie (estas imágenes no han sido reveladas a ninguna televisión, ya que son documentos personales, y sobre todo ante la humillación de los propios egipcios ante la actuación de su marina).

Pude constatar con imágenes la presencia de cadáveres en el barco. Se calculan que quedan unos 400 en el interior del Salem Express. Dos submarinistas egipcios de la marina fallecieron dos semanas después en tareas de rescate al entrar en el barco y no poder salir por cerrarse un compartimento.

En la actualidad todo está igual, maletas, mantas, cadáveres, documentaciones, etc. El rescate fue dado por concluido. El Gobierno a su Marina se llevó las medallas por la actuación, aunque en realidad prácticamente no participaron y el tema se dio por cerrado.

Las dos semanas posteriores al accidente, los pescadores del sur de Egipto divisaban cuerpos y cuerpos, unos 40 según comentaron, dirigiéndose hacia el Sudán. Estos pudieron ser las únicas víctimas de los tiburones y no los rumores y escritos sobre los escualos como causantes de la mitad de los muertos del Salem Express. Muchos de ellos perecieron ahogados en sus camarotes o en el interior del barco al no poder salir a tiempo mientras se hundía el barco.

Salem Express filmed in 1992

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

Copyright © 2019 cursosgopro.com. Todos los derechos reservados. Diseñado por  Digital Marketing